Alarma

23 mayo 2020Reseñas de libros

Alarma 
VV. AA.
Imperium ediciones, 2020
236 páginas

En marzo de 2020, un día 16, lunes, iniciamos en España, casi a la par que en el mundo entero, un encierro en nuestros domicilios jamás llevado a cabo en la historia de la Humanidad.

Suena a comienzo de novela distópica. Pero la realidad siempre supera la ficción. Y ese arranque bien podría provenir de un libro histórico.

Poner de acuerdo a veintiocho personas independientes para iniciar un proyecto es verdaderamente difícil. Más aún si se trata de cumplir todas sus etapas en menos de dos meses. Quizá esta vez la ficción ha superado la realidad, porque de ficción se trataba el proyecto, y está terminado en menos de dos meses. Se llama Alarma y es un libro en el que veintiséis personas han creado textos con un sencillo lema: el confinamiento. Tres de esos autores, Alfonso, Pilar y José Antonio plantearon la propuesta a la que se unieron los editores Arancha y Raúl, para ir tejiendo esas historias que marcan la visión literaria de lo que provoca o inspira el estado de alarma.

La consigna fue crear un relato corto, de entre 500 y 2000 palabras, inspirado en ese momento excepcional en el que nos sumergimos de golpe, sin preparación ni paliativos ni anestesia, cumpliendo las recomendaciones de la OMS para frenar el contagio y la expansión de un virus de nombre similar al humanoide R2D2 de La guerra de las galaxias, que se había escapado de algún lugar de Wuhan, una ciudad relevante de China, que desde ahora será más recordada por su asociación con el SARS-CoV-2 que por ser donde cayó la dinastía Qing en 1911, o donde se encuentra la central eléctrica con mayor capacidad de generación del mundo. Wuhan, murciélago y COVID-19 tardarán décadas o siglos en desasociarse en la memoria mundial.

En este entorno, que cada autor ha imaginado según su musa o vena creadora, se han desarrollado un prólogo y veinticinco historias de otras tantas autorías, de lo que se puede contar lo siguiente.

Entre ellos encontrarás cinco doctorados y un máster, cuatro miembros del profesorado, tres artistas del grabado y/o de la pintura, un melómano, fotógrafo y exeditor, dos exgerentes de institución pública y empresa, un exdiputado, una poeta gatuna… Y las distinciones: tres premios Imán, una doble ganadora en los premios Ciudad de Tudela, un Caballero de Ordo Sancti Michaelis in Hispania, un premio Vargas Llosa de relatos, uno de las Letras Aragonesas, dos Ciudad de Zaragoza, un premio nacional de Periodismo Cultural, y un premiado más de 200 veces en menos de 20 años, todo un récord estilo Rafa Nadal.

Los relatos ─qué voy a decir yo─, son fantásticos, algunos en su doble significado y los demás deberían añadir adjetivos como crudos, críticos, románticos, divertidos, sensuales… Reitero que el requisito de extensión quedó entre 500 y 2000 palabras, y este es el encaje que hemos hecho los participantes en ese encorsetamiento a lo que tan poco dados somos la fauna escritora:

• 1471 palabras es la extensión media, que se sitúa en el percentil 73,5. Es decir, nos vamos hacia cierta verborragia, apurando el permiso.
• El rango, [771-2411], nos muestra que ninguno ha bajado del límite inferior, ni siquiera se ha acercado, y que uno (es sólo uno) lo supera en un 20%, lo que fue solicitado y autorizado.
• Hay ocho relatos que están en el último percentil del rango y cinco presentan menor extensión de las 1000 palabras, punto medio del intervalo.

Disculpa los términos estadísticos, pero entenderás esta inclinación a lo numérico después de convivir con esas estadísticas diarias que machacan sin parar, con sus porcentajes comparados, avances, fases, ‘desescalada’, qué horror para quien viene de letras.

Respecto a características llamativas que atraen para la lectura, he detectado las siguientes:

• 16 relatos nos presentan argumentos con cierta, o consistente, crítica social: desunión, situación de los sanitarios, tratamiento de los ancianos, especialmente en las residencias, violencia machista, inmigración, incomunicación, manipulación informativa…
• Seis relatos dan protagonismo a los mayores
• Cinco nos trae toques fantásticos o surrealistas
• Cinco reseñan la ceremonia de los aplausos a las 20.00 horas
• Cinco utilizan la técnica del paralelismo para crear comparaciones o metáforas que nos ayudan al vuelo de la imaginación o de la reflexión: con el movimiento de inmigración, con la guerra civil, con una ceremonia religiosa… o mencionando la similitud de términos de Cobi, la mascota de la Expo, con la COVID-19
• Tres presentan estructura de diario y otros tres, epistolar
• Tres son románticos, o muy románticos
• Tres nos elevan la temperatura con toque erótico
• Tres son jocosos, o incluso estrambóticos
• Tres refieren distopías / utopías
• Dos se remiten a la guerra civil española
• Dos tienen a escritores como protagonistas
• Dos nos presentan personajes muy prepotentes
• Uno es una prosopopeya animalista
• Uno hace referencia directa a una táctica futbolística: el catenaccio

Te vas a encontrar personajes como Leandro Merengue o Desiderio Picaporte, y vas estremecerte con un escuadrón de soldados que entra en una residencia. Leerás cómo un mal polvo (o hermoso para los implicados) provoca un incendio en un garaje, o cómo el incumplimiento del confinamiento da para un ligue esporádico que dispara la creatividad. Te irás de aventuras con Gene Hackman para salvarte del hundimiento de un transatlántico con nombre de dios, conocerás el caso de la mujer muerta que sigue enamorada de Jorge Mistral, te sorprenderás con una asesina y un ladrón que son descubiertos casualmente por los efectos de la pandemia, te morirás de amor con una parejita de mayores que como novios de su época se enamoran de balcón a balcón, o se convertirán tus pelos en alambre cuando imagines la distopía de un español que quiere saltar la valla… hacia Marruecos, y querrás saber cómo un pueblo consigue contener un maleficio desencadenado por concurso de pintura. Tendrás un subidón de esperanza aguardando que pueda cumplirse una utopía para dentro de cien años, o cuando te impulses al futuro próximo en el que recordaremos lo pasado como un mal sueño. Es probable que te alíes con un par de ancianas que van a cometer un delito para salvaguardar su derecho a la vida, y verás cómo es homenajeado a la vez que los sanitarios un veterano luchador contra el franquismo. Te sentirás con argumentos para defender que esta pandemia no es una guerra, que para guerra la de Siria. Podrás irte a Trijueque con nostalgia o recorrer el accionar diario de una poeta. Conocerás al amante de una cantante de moda… y a la madre del amante, escritor, por cierto. Te irás sobrecogiendo con un recién separado que debe cuidar a su padre mayor, y te aliarás con un loro para cantarle las cuarenta a un Presidente. Te confabularás con un severo personaje que le lee la cartilla a su amigo porque ya está bien de ser un meapilas, subirás a una bicicleta que recorre la ciudad de una forma diferente. Odiarás a un pedante que se mofa de sus asesinos, incluso después de muerto, y a unos herederos que rapiñan a una heredera por el coronavirus.

A pesar de que el libro lleva el subtítulo de Relatos desde el confinamiento, no vas a encontrar ninguna cárcel ni querrás encerrarte… salvo en un M Mercedes-Benz GLB 200 azul metalizado, de 163 caballos con asientos de cuero…

Volarás desde el confinamiento, relatos (25).

NOTA RELEVANTE: el importe de los derechos de autor con una aportación de la editorial irá destinado a disminuir los efectos de esta pandemia.

José Antonio Prades
…a 23 de mayo de 2020