Sin noticias de un SARS

2 septiembre 2020Relatos

Sin noticias de un SARS

Yo, Francho de Goya y Cajal, cabo de guardia en el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 1 del Ejército del Aire Español, situado en el Pico de la Nevera, en El Frasno, provincia de Zaragoza, ante la imposibilidad de emitir mensaje por otra vía sin conocer la causa, emito el siguiente informe para quien lo pueda recibir.

A lo largo del día de hoy, 3 de junio de 2020, hemos captado unos mensajes que no delataban proveniencia alguna, a través de una frecuencia inusual, y que creemos han desestabilizado todas las otras posibilidades de comunicación excepto el sistema morse que mantenemos activo a modo de homenaje histórico. Esta es la transcripción que hemos podido realizar después de filtrarlo por una clave existente en el libro de enigmas egipcios del soldado de 1ª, Lorien Sender y Cajal, mi primo, y que está aquí conmigo.

“Tuin, tuin, aquí desde la base Tierra, en el barrio de Montemolín, perteneciente al reino taifa de Zaragoza, ciudad universal, según consta en documento descubierto bajo la estación de Utrillas. Guardo pruebas en archivo demente (entiendo que es ‘de mente’; aclaración del traductor), y se cursarán en mejor soporte cuando despejemos de satélites un canal directo, que no queremos que las censuren o califiquen como bulo.

“Nuestro compatriota el virus no aparece. Nos consta según informe de la superioridad que se soltó o lo soltaron muy lejos de aquí, pero la comunicación telepatética (sic), nos ha traído hasta aquí porque dicen que este territorio es el centro del mundo. Lo confirmamos. Es el centro del mundo.

“Tal como nuestra misión explica, vamos a buscar para traérnoslo a casa al virus Federico Ladilla Marifé, que por aquí en este planeta han bautizado como SARS no sé qué, y que provoca la gripe (o algo así) llamada COVID 19. Nos dicen que ha causado fallecimientos, y lo confirmamos porque hemos hablado con los fallecidos en su tránsito por el túnel antes de ser acogidos en el cielo de los justos, sin más preámbulos ni juicios. Confirmamos: están en el cielo de los justos. Respetamos el tránsito y nos unimos a las condolencias generales.

“Tenemos alguna duda sobre los informes que nos dan, y aquí no sabemos bien lo que pasa: nuestros radares perciben instrucciones contradictorias y no sabemos sin son para nosotros o para los terrícolas temerosos del dedo divino: mascarilla sí, mascarilla no, ahora guantes, ahora no, ahora un metro, después dos, fase uan, fase chú, desescalada (no está en el diccionario, mis disculpas), y nada menos que ‘nueva normalidad’, que aquí, mi copiloto 666 me dice que es un oxómoron o algo así (puede usted mirarlo en el diccionario).

“Tuin, tuin. Dicen que estos humanos están confinados, lo que suena a confitería, lo que yo conocí en la misión para ayudar a Evita, allá por Buenos Aires, con el calificativo de bailable. Sobre una hora específica a la tarde, los terrícolas salen a los balcones y aplauden, pero a veces, los hemos visto bailar también. Algunos de ellos bailaban tango, precisamente, y no se puede…

“Ladilla, el virus, fue visto por última vez camino del bar que acababan de abrir, se llama La grifería, y allí que nos hemos ido, hemos casi llegado y nos hemos tenido que ir porque olía a cerveza y ya sabéis que en nuestro planeta somos alérgicos generalmente a la cerveza… Mi copiloto no quiere vacunarse, pero mi hermana se vacunó, y ahora bebe cerveza pero ha tenido que renunciar al gin tonic. Yo no me vacunaré. Vengo a la Tierra muy a menudo sólo por el gin tonic y algún cóctel. No quiero perder el vicio…

“Hemos podido cotejar rastros del compatriota Ladilla y no parece que el chico haya querido hacer mucho daño, pero aquí se han asustado todos y todas un montón y se están protegiendo con mucho énfasis. Me dice 666 que él (resulta que está preparado para irse al futuro y volver más joven) que no es una cosa para preocuparse, como ya pasó con esas gripes, parece ser que la llamada A y la ‘aviar’, que debe ser del pollo y de la polla, o parecidos y parecidas.

“Ahora vuelven a aplaudir antes de irse a la confitería bailable, y podemos traducir que homenajean a los terrícolas sanitarios que lo han pasado muy mal con las consecuencias de nuestro compatriota Federico. Aplaudimos también porque nos caen bien los sanitarios. Luego les donaremos el ensalmo para que se curen los que aún tienen esos síntomas. Mecachis, cuando cojamos al Federico…

“Antes de venir aquí nos hemos dado una vuelta por el mundo, y hay cosas muy raras. Parece ser que el Federico aprendió a clonarse y ha estado dando guerra aquí sí y aquí no, por allá un poco, por allí mucho, y hay un tal Trump, pelirrojo algo desbocarrado (palabra de un idioma muy cachondo, muy antiguo, más que el castellano y el catalán, el aragonés, que en este barrio de Montemolín aún usan algunos abuelos o nietas nostálgicas de antaño)…

“Tuin, tuin. ‘El pato Donald era un desbocarrado’, me pone como ejemplo el diccionario demimente (creo que es ´de mi mente’, otra vez; nota del traductor) y quizá por eso lo sea ese Trump, que también se llama Donald. Decíamos que ese Donald Trump, pelirrojo de lo más, parece que quiere venirse a este barrio para empezar una cruzada contra tres letras, la O, la M y la S, porque debió ser lingüista en sus tiempos juveniles y odiarlas por demás, y no le caen bien, o no las sabe pronunciar. No sabemos qué podemos relacionar de la OMS con Fede-rico Ladilla. Me dicen ahora que la S es de Salud. Casi todo el mundo confía en estos triletrados. Los que entran en el ‘casi’ dicen que son una mafia, una camorra o una cosa nostra, que los tres términos vienen de Italia, otro destino estrella de Ladilla.

“Hemos olido a Federico, el virus, hace un rato y nos hemos puesto a buscarlo. No sabemos distinguirlo bien de sus clones, pero el original, nos informan de la base, lleva una trompetilla más larga de color naranja y que se emborracha en estos momentos con dióxido de cloro, una mezcla milagrosa de sustancias raras de este planeta que no se sabe si mata o cura. El colega 666, preguntado por ello, sonríe el muy cabrón y me deja en ascuas. Pues igual me venía bien un chute de esto para soportar la fiebre de hoy, leñe, o coño. 666 se ríe y mueve la cabeza de arriba abajo.

“Sigue el confinamiento. Hay tres personas locas, o que se hacen las locas, y se han ofrecido a tirarse por el balcón, sin mascarilla, como ritual para proceder a la sanación completa del planeta. Me dice 666 que es mentira, que son políticos y están haciendo campaña 2023, que los ha visto en el futuro. Pero también me dice que cree que Federico puede estar detrás de esto, porque en su currículum, o el de sus hermanastros, se atribuye capacidades de influencia verborrágica y confabuladora en seres corruptos o asintomáticos (así lo dice). No, un momento; me habla de algo muy muy raro en nuestra galaxia: “enfermos asintomáticos”, que deben ser tomates sin algo, porque parece ser que vuelve el oxímoron. Estos de la Tierras están sembraos (me río, me río mucho…).

“Tuin, tuin, ¡Federico! ¡Federico Ladilla! ¡Federico Ladilla, el virus!, manifiéstate. Esto decía la médium de la calle Belchite, Isidra Rodrigo Cenis, madre de la Pilar, del Goyete y del Antonio, el radiadores, que se conecta con ciertos señores grises o guacamayos para buscar desaparecidos que antaño buscaba un tal Paco Lobatón. Nada, no se manifiesta Federico, aunque parece ser que un grupo de los que llaman político, grupo político, sí, que se manifiesta para tocar las pelotas, no sé si de tenis o pinpón. De pinpón, me dice 666… Nosotros no hemos visto manifestaciones, es más, hemos visto poca gente porque la gente anda en ese confinamiento en fases a modo de niveles en videojuegos que no entiende ni dios, mi dios tampoco, que es el gin tonic.

“Está saliendo en una pantalla muy rudimentaria un tal Fernando Simón. Me dice 666 que lleva un virus mutante, y que puede curar con las manos, pero prefiere ahora comunicar. Me anticipa el copiloto que le van a dar varios premios, pero que antes le tirarán un par de huevos a la espalda. El hombre, como buen maño (maño es algo parecido a ser de este barrio), no rebla (otro bonito palabro del aragonés que tendrá que mirar usted lo que significa, majo o maja) y, en el futuro, 666 lo ve sobrevivido, y una admiradora le regalará un servicio de peluquería cara para corte, peinado y afinamiento de cejas.

“Y hemos recibido noticias de Federico a través de una columna de antenas 5G, un punto álgido para el placer en la Tierra. ‘No, no’, exclama jocoso 666, ‘sin el cinco’. Así, que me digo: a través de unas columnas de antenas G. Y se ríe bulliciosamente mi copiloto, y ya me carga un poco. Que es el 5G y el 5 se refiere a la 5ª generación de microondas, como las de los que calientan cómodamente la leche del desayuno. Aclarado está. Como ese 5G todo lo ve, nos han localizado a Federico copulando en una alcantarilla con una bacteria, llamada de Koch, que debe ser el apellido de su marido…

“666 está saltando de contento, pero que muy contento, y sonríe, y se aprieta el vientre o las piernas que no tiene. Salta, se quita la mascarilla, ha llevado mascarilla todo el rato, se salta el confinamiento y sale de la nave, se regodea del espacio vital, aspira el oxígeno (no le vale para nada, somos de otra especie) y no me responde a mi pregunta: ¿Pero qué te pasa, extraterrestre de Orión? Se ríe con una felicidad inusitada, como si le hubiera tocado la lotería o Bárbara Bach (era mi ídola cuando viví unos años por aquí para supervisar el viaje a la Luna). Tiene ahogo y le digo si no será una señal de que Federico, el virus, está cerca. Me dice que no, que Federico no causa ahogo, que lo que pasa es que…

Aquí habla el soldado de 1ª, Francho de Goya y Cajal, primo de Lorien Sender y Cajal, el que antes emitía el mensaje y que ha tenido un ataque de euforia y no puede seguir transcribiendo. Finalizo yo el informe.

“Que lo que pasa es que la cópula de Federico con la señora de Koch, según me informa claramente 666, se llama cópula inversa, y en lugar de embarazar, esteriliza, y no sólo eso, aniquila por efluvio las emisiones clónicas de otros federicos ladillas, los virus, por lo cual, en menos de diez segundos, que es lo que dura Federico conectado a la bacteria (o bacilo en masculino), la Tierra quedará libre de su existencia y nos podemos volver… sin él.

Tuin tuin. Y para que así conste en los anales del Ejército del Aire, firmamos y rubricamos por formato morse este informe,

El cabo Francho, y su primo,
el soldado de 1ª, Lorien… ambos de apellidos arriba consignados,
en un día tormentoso de junio de 2020.

… con un guiño a Eduardo Mendoza, maestro

José Antonio Prades